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Nena follando

nena follando

Segunda parte de esta nena follando en la que comienza a follar con su novio de muerte. Increible como folla esta nenita esta para comersela entera y volverla loca.

La adolescente inocente Zanna desvirgada analmente sin piedad

Zanna es una jovencita cachonda a la que vamos a ver perder su virginidad anal. Su novio será el encargado de meterla el nabo en el culo, follandole sin control mientras la joven goza de la nueva experiencia y terminando con una corrida en la cara.

Enculada en la playa

Era finales de Septiembre y la playa estaba casi desierta. Aunque soplaba algo de viento fresco, si te ponías al sol al amparo de alguna roca, hacía bastante calor. Solo algunas personas mayores paseaban por la orilla cerca del pueblo, y nadie a medida que te adentrabas en la playa. Nos fuimos hacia la zona donde las dunas y las rocas propias de esta playa forman pequeñas calitas protegidas por todos lados y a las que sólo se puede acceder por la orilla cuando el mar esta bajo por la mañana. Por arriba era también imposible acceder ya que el acantilado que teníamos a nuestra espalda no tenía bajada al mar. Poco después de habernos instalado, la marea empezó a subir cerrando todos los accesos. – ¿Para qué me habrás traído tú aquí?- Dijo ANA con una sonrisa pícara en los labios. Demasiado bien lo sabía después de lo de la noche anterior. No pasó “nada”, sexualmente hablando, pero “mucho” …Ver mas



Relatos Eróticos & Articulos de Sexo

Enculada en la playa

Era finales de Septiembre y la playa estaba casi desierta. Aunque soplaba algo de viento fresco, si te ponías al sol al amparo de alguna roca, hacía bastante calor. Solo algunas personas mayores paseaban por la orilla cerca del pueblo, y nadie a medida que te adentrabas en la playa. Nos fuimos hacia la zona donde las dunas y las rocas propias de esta playa forman pequeñas calitas protegidas por todos lados y a las que sólo se puede acceder por la orilla cuando el mar esta bajo por la mañana. Por arriba era también imposible acceder ya que el acantilado que teníamos a nuestra espalda no tenía bajada al mar. Poco después de habernos instalado, la marea empezó a subir cerrando todos los accesos. – ¿Para qué me habrás traído tú aquí?- Dijo ANA con una sonrisa pícara en los labios. Demasiado bien lo sabía después de lo de la noche anterior. No pasó “nada”, sexualmente hablando, pero “mucho” …Ver mas