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Hermosa Nipona gimiendo como una guarra

Oír a esas guarras Japonesas gemir y gritar mientras se las follan realmente me pone como un animal. Estas tías parecen ser mucho mas sensibles al estimulo sexual que las occidentales. Eso o su cultura milenaria les ha enseñado a fingir como ninguna otra. De cualquier manera, mira a esta hermosa Nipona gemir cuando este tío le taladra el coño.

Hermosa Nipona gimiendo como una guarra

Mi alumna se entrego para ganar el curso

Leer los relatos eróticos siempre me calienta y me sirve de inspiración cuando tengo relaciones sexuales con mi chica. Ahora me toca ser escritor y no lector, quiero contar una historia caliente que me sucedió. Actualmente tengo 42 años, pero esto me sucedió a los 36, en ese entonces había conseguido una plaza de catedrático en una universidad, dando tres cursos repartidos en la carrera de Administración. En uno de mis cursos o materias, estudiaba una chica de 20 años que llamaremos Julieta, por algo que no comprendo esta chica siempre reprobaba mi curso, los hizo dos veces y ahora lo estaba cursando por tercera vez y no iba muy bien. La pequeña Julieta (medía 1.56 mts), tenía como atractivo su gran busto, unos deliciosos melones duros y parados, así también su trasero era muy bueno, con nalgas bien paradas, así que la chica a pesar de su pequeño tamaño tenía su encanto. A los 36 años y separado de …Ver mas



Relatos Eróticos & Articulos de Sexo

Mi profesor me folló el culo

Me gustaba bromear con mi profesor de Lengua, Joaquín, de unos cuarenta años pero muy guapo y atractivo. Yo tenía 16 años y estaba en 1º de ESO en un instituto de mi ciudad. Soy muy extrovertida, muy caliente y un poco puta la verdad, así que lo que me pasó ya se veía venir. Había muchos roces con él, muchas caricias inocentes. Un día me atreví a pedirle que me hiciera cosquillas por el cuello y los brazos y él accedió gustosamente. Lo hacía con mucha sensibilidad y me gustaba mucho, también le pedí que me hiciera cosquillitas por la espalda, y entonces él metía su mano por dentro y me producía escalofríos cuando me cosquilleaba. Luego pasó de las cosquillas a las caricias. Esto me lo hacía todos los días, cada vez me hacía cosas nuevas, como bajar hasta el final de la espalda y acariciarme el comienzo del culito, o pasarme los dedos levemente por mis tetas, …Ver mas